"Soy papá, no criminal": la entrevista en MVS que México necesitaba escuchar hace años
Por el Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad (CNMI)

Una mesa, tres historias, un país que empieza a escuchar
Esta semana, el periodista Luis Cárdenas abrió su espacio en MVS para una conversación que en México sigue siendo tabú: la de los padres a quienes el propio sistema de justicia les ha arrancado a sus hijos en nombre de una "perspectiva de género" mal entendida y peor aplicada.
Frente al micrófono se sentaron tres voces que hoy representan a miles de familias rotas en este país:
🎙️ Víctor, un padre que pasó tres años sin ver a su hijo, acusado de una "violencia psicológica" que el propio Ministerio Público terminó ridiculizando al preguntar cómo podía amenazar a alguien "mientras dormía".
🎙️ Dave Harris, Coordinador Nacional del Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad, que ejerció la guardia y custodia completa de su hija durante siete años — hasta que, de un día para otro, el Poder Judicial de Puebla se la arrancó bajo el pretexto de una supuesta "violencia vicaria" sin pruebas.
🎙️ Alex Flores, académico e investigador que ha documentado —con rigor universitario— el sesgo estructural del marco jurídico mexicano en materia familiar.
Tres historias. Una misma pregunta de fondo: ¿desde cuándo amar a un hijo se volvió delito en México?
El origen del problema: un plagio con membrete jurídico
Como lo expuso Víctor con claridad quirúrgica durante la entrevista, la figura de la llamada "violencia vicaria" que hoy circula en las leyes estatales mexicanas no es una categoría con sustento científico propio. Es, en realidad, una falacia jurídica: un plagio de la "alienación parental" y la "obstrucción parental" — conceptos que existían desde hace décadas en la psicología forense y que se aplicaban de manera neutra al género de quien los ejerciera — disfrazados de delito nuevo y con sesgo de género.
La psicóloga Yasmín Montpellier, junto con las investigaciones impulsadas por el CNMI, el colectivo Lazos Protectores de la Familia encabezado por Malena Cruz, el trabajo de Saharet Mendoza Martínez y Patricia Castilleja, demostraron desde 2021-2022 que la construcción jurídica de la "violencia vicaria" en México se edificó sobre un sesgo de género explícito: se tipificó únicamente contra los hombres, se redactó unidireccionalmente, y se aplicó con estándares probatorios inferiores a los de cualquier otro delito en el ordenamiento mexicano.
El resultado: un marco legal que invisibiliza al niño como víctima real y lo convierte en "víctima indirecta" de mamá o papá. O como lo planteó Alex Flores en la entrevista con precisión jurídica: "Si al niño se le agrede, el que tiene que ir al médico es el niño. El que necesita atención psicológica es el niño. Pero si tú me dices que el niño es un accesorio de mamá o de papá, ¿dónde está el interés superior del menor? Porque no lo estamos viendo."
El círculo vicioso procesal: cuando el civil se rinde ante el penal
Uno de los puntos más contundentes de la mesa fue la exposición, por parte de Alex Flores, del mecanismo procesal mediante el cual se borra a un padre del mapa:
1️⃣ El padre inicia un proceso civil (convivencia, custodia, pensión).
2️⃣ La contraparte responde con una denuncia penal por "violencia vicaria".
3️⃣ El Ministerio Público, bajo la figura del mínimo probatorio contemplada en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, otorga medidas de protección con el primer testimonio, sin judicialización previa.
4️⃣ El juez familiar, para "no meterse en problemas", suspende el proceso civil hasta que se resuelva el penal.
5️⃣ El proceso penal puede durar tres, cinco, ocho años.
6️⃣ Durante ese tiempo: no hay convivencias, no hay vínculo, no hay infancia compartida.
Cuando al fin llega la sentencia absolutoria, porque la inmensa mayoría de estos procesos terminan sin acreditación, el daño ya está hecho. El hijo creció sin padre. El padre envejeció sin hijo. Y la sentencia, como describió Víctor con dolor, llega con una fórmula burocrática seca: "La parte actora no acreditó la acción intentada."
Punto final. Sin reparación. Sin sanción para quien denunció falsamente. Sin memoria institucional.
El caso de Dave Harris: Puebla como laboratorio de la injusticia institucional
Durante la entrevista, Dave hizo público algo que el CNMI viene denunciando desde hace años: Puebla se ha convertido en uno de los epicentros nacionales donde la falacia vicaria se está aplicando como herramienta institucional y procesal contra padres.
Dave ejerció la guardia y custodia completa de su hija durante siete años, desde que la propia jueza familiar se la otorgó tras acreditar que la integridad de la niña pudiera estar comprometida con la madre. Durante ese tiempo, llevó puntualmente a su hija a cada visita y convivencia supervisada. La madre, por el contrario, faltaba repetidamente a las convivencias — sin consecuencia institucional alguna.
En agosto de 2025 —ya con la nueva Ley Vicaria vigente en Puebla—, un día para el otro, el Poder Judicial del Estado le arrancó a su hija. Se la entregaron a la madre contra la cual existe una carpeta de investigación abierta desde hace ocho años por maltrato, sin respetar la presunción de inocencia del padre.
Como denunció públicamente Dave en el espacio con Luis Cárdenas: "Se abrió una red de corrupción tremenda tanto en el Poder Judicial como en la Fiscalía de Puebla. El propio gobernador Alejandro Armenta reconoció el año pasado que hay infiltración criminal en esas instituciones. Están mediatizando una supuesta labor de limpieza, pero los procesos siguen tardando lo mismo. Las fiscalías siguen aplicando las mismas técnicas. La situación no se está resolviendo."
Desde el CNMI hemos sido testigas directas de este patrón. Lo hemos documentado. Lo hemos llevado a instancias institucionales como el Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, y también a la CEEAVI Puebla con el licenciado Pedro Plaza Montaño, y ante cada ventanilla donde hemos podido ser escuchados.
Una pregunta incómoda que no podemos dejar de hacer
Y aquí, desde el CNMI, sumamos una pregunta que Dave también ha lanzado públicamente al Magistrado Pedro Antonio Martínez Hernández, nuevo presidente del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de Puebla:
Si su compromiso con la anticorrupción es genuino —y queremos creer que lo es— entonces ¿cuándo le toca al Órgano Interno de Control?
Porque mientras el Órgano Interno de Control del propio Poder Judicial siga archivando las quejas ciudadanas contra jueces familiares sin investigarlas, las destituciones mediáticas y los cambios de adscripción son cosmética. No transformación.
Publique los números, magistrado: cuántas quejas recibió el OIC en los últimos cinco años, cuántas investigó, cuántas sancionó. Solo eso.
La respuesta — o el silencio — hablará por sí sola.
Por qué el CNMI marcha junto con los padres
A muchas nos preguntan: "¿Por qué un colectivo de mujeres por la igualdad defiende a los padres?"
La respuesta es simple, y está en nuestro nombre: porque la igualdad no tiene género.
Las mujeres que integramos el CNMI luchamos hace años contra la violencia de género real, sin buscar favoritismos o crear nuevas desigualdades. Y precisamente por eso sabemos reconocer cuándo una herramienta pensada para proteger se convierte en una herramienta para destruir.
La falacia vicaria, tal como está legislada hoy en México, no protege a nadie — y mucho menos al interés superior del menor. Criminaliza al padre varón por el simple hecho de ser hombre. Cosifica a los niños, niñas y adolescentes relegándolos a la categoría de "segundas víctimas" — meros instrumentos accesorios de un conflicto adulto — mientras sostiene la ficción de que únicamente la madre puede ser víctima primaria.
Es un fraude jurídico con membrete de protección. Y como todo fraude construido sobre un sesgo, termina destruyendo a padres inocentes, a hijos que pierden a uno de sus progenitores, y a familias enteras — sin proteger, en los hechos, a ninguna mujer víctima de violencia real.
Como expuso Alex Flores en la entrevista, citando el Estado del Arte sobre Estudios de Violencia de Pareja: "A nivel internacional, la violencia en las relaciones de pareja es bidireccional. En Estados Unidos, hay más hombres que reportan haber sido golpeados por su pareja mujer que al revés. El punto no es negar la violencia contra las mujeres. El punto es decir: esto también existe. Y si no hay delitos para que los hombres denuncien, si la obstrucción parental no es delito en la mayoría de los estados, ¿cómo pretendemos que denuncien?"
Marchar junto con los padres del colectivo Soy Papá No Criminal no es traicionar la causa feminista. Es llevarla a su consecuencia lógica: la igualdad real ante la ley. La que no tiene sexo, ni cuota política, ni cálculo electoral.
El 24 de abril marchamos
El Día Internacional contra el Maltrato Infantil (25 de abril) es el marco que desde hace años reúne a organizaciones como el CNMI, Niños con Mapa, Ex Hijos, Defensa del Interés Superior del Menor, y ahora el movimiento internacional Soy Papá No Criminal.
Este año marchamos de manera simultánea en los 32 estados de la República y en múltiples países del mundo.
En Puebla, San Luis Potosí Capital y Ciudad Valles, el CNMI estará presente junto con SPNC coordinando las movilizaciones locales.
📌 Pliego petitorio que llevaremos:
1️⃣ Un delito homólogo al de violencia vicaria, redactado con perspectiva de interés superior del menor y aplicable sin distinción de género. La Suprema Corte ya se pronunció: la violencia vicaria en su forma actual es exclusivamente contra mujeres. No discutimos eso. Discutimos que los niños necesitan protección cuando cualquiera de sus progenitores los instrumentaliza — mamá o papá. El nombre del delito es lo de menos. Lo que importa es la herramienta.
2️⃣ Inclusión de estadísticas oficiales sobre violencia familiar hacia varones. Hoy, ni INEGI ni ninguna otra instancia recaba estos datos. Son un hueco estadístico que vuelve invisible a miles de hombres víctimas.
3️⃣ Mesas de trabajo institucionales con las autoridades responsables. Que dejen de esquivar el diálogo.
4️⃣ Auditoría a los Órganos Internos de Control de los Poderes Judiciales estatales — empezando por Puebla.
5️⃣ Aplicación estricta de la presunción de inocencia en procesos civiles y familiares, sin suspensión automática de convivencias paternales por el solo hecho de una denuncia.
El tendedero de amor: cartas que prueban lo que las leyes niegan
Una de las dinámicas más emotivas de nuestras marchas — y que este año repetiremos con mayor fuerza — es el tendedero de amor.
El año pasado se recolectaron más de 150 cartas escritas por padres a hijos que no pueden ver. Este año esperamos muchas más.
Como dijo Alex Flores al cierre de la entrevista: "Tú ves esos tendederos y ves puro amor. Y la instrucción es clara: aquí nadie viene a hablar mal de su ex esposa. Aquí solo se escribe: ¿qué le dirías a tu hijo que no has podido ver? Y es tanto amor, tanta gana, tanta lucha, tanta persistencia, que uno se da cuenta de que esto no es contra las mamás. Es por los hijos."
Si estás leyendo esto y eres un padre borrado…
No estás solo.
Somos más de 1,300 familias inscritas en el Registro Nacional de Soy Papá No Criminal — y sumando cada día — con presencia en los 32 estados del país.
Somos el Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad marchando a tu lado.
Somos Niños con Mapa. Somos Ex Hijos. Somos Defensa del Interés Superior del Menor. Somos Lazos Protectores de la Familia.
Somos un ejército que no marcha con rabia, sino con fe.
📲 Contáctanos. Súmate. Marcha. El 24 de abril los 32 estados tienen que estar presentes.
Agradecimientos
Desde el CNMI agradecemos a Luis Cárdenas por abrir su espacio en MVS con respeto, rigor y escucha real. En un panorama mediático donde la mayoría de los comunicadores prefieren no tocar este tema por miedo al linchamiento, Luis nos demostró que el periodismo libre sigue existiendo en México.
También a Víctor, a Alex Flores, y a Dave Harris por exponer sus historias con valentía ante el micrófono abierto.
Y sobre todo, gracias a cada madre, cada padre, cada hijo adulto, cada abuelo y cada abuela que todos los días nos escriben para decirnos: "No están solos. Nosotros también estamos luchando."
Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad (CNMI) 📍 Presencia en los 32 estados de la República 🤝 En alianza con Soy Papá No Criminal, Niños con Mapa, Ex Hijos, Defensa del Interés Superior del Menor y Lazos Protectores de la Familia.

