Fiscalía de San Luis Potosí pone en riesgo a mujeres al negar evidencia científica sobre aborto y salud mental
Una publicación en redes sociales presenta como 'realidad' que el aborto no afecta la salud mental, ignorando estudios científicos recientes que muestran asociaciones significativas con problemas psiquiátricos graves

Fecha: 4 de diciembre de 2025 - https://www.facebook.com/share/17pggL3464/?mibextid=wwXIfr
La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí publicó recientemente en su cuenta oficial de Facebook una infografía sobre "Aborto Seguro" que etiqueta como "mito" la afirmación de que el aborto ocasiona desarrollo de trastornos mentales, presentando como "realidad" que el acceso al aborto legal y seguro no tiene consecuencias negativas en la salud mental de las mujeres.
Sin embargo, un análisis detallado de la literatura científica más reciente revela que esta presentación simplifica peligrosamente un debate científico complejo y omite evidencia sustancial que contradice la posición absoluta que promueve la institución.
La publicación de la Fiscalía: ¿información o propaganda?
La infografía difundida por la Fiscalía de San Luis Potosí establece categóricamente: "El aborto no tiene consecuencias negativas a la salud mental de las mujeres". Además, afirma que "El acceso al aborto legal y seguro no fomenta decisiones irresponsables; más bien, garantiza el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y su proyecto de vida. Negar este derecho es una forma de violencia psicológica que limita su autonomía."
La afirmación absoluta de que el aborto "no tiene consecuencias negativas" resulta inconsistente con hallazgos científicos recientes y de alta calidad metodológica.
Lo que resulta especialmente preocupante es que una institución del Estado encargada de procurar justicia presente información parcial como si fuera un hecho científico indiscutible, sin matices ni reconocimiento de la complejidad del tema.
La evidencia científica que la Fiscalía ignora
Estudio canadiense 2025: 1.2 millones de embarazos analizados
El estudio más reciente y de mayor envergadura sobre este tema fue publicado en mayo de 2025 en el Journal of Psychiatric Research por investigadores del Centro de Investigación del Hospital de la Universidad de Montreal y McGill University. El estudio, liderado por la Dra. Nathalie Auger, analizó 28,721 abortos inducidos y 1,228,807 nacimientos en hospitales de Quebec, Canadá, con seguimiento hasta 17 años después del evento.
Los hallazgos son contundentes y no pueden ignorarse:
Las tasas de hospitalización relacionada con salud mental fueron significativamente más altas después del aborto que después del parto: 104.0 versus 42.0 por cada 10,000 años-persona. Esto representa más del doble de riesgo.
El aborto se asoció con un 81% mayor riesgo de hospitalización psiquiátrica, 157% mayor riesgo de hospitalización por trastorno por uso de sustancias, y 116% mayor riesgo de hospitalización por intento de suicidio, incluso después de controlar por problemas de salud mental preexistentes y otros factores de riesgo.
Es crucial señalar que estos aumentos en el riesgo persistieron incluso cuando los investigadores ajustaron por condiciones de salud mental previas, lo que sugiere que el aborto mismo puede estar asociado con estos resultados adversos, y no solamente los factores de riesgo preexistentes.
Poblaciones de mayor riesgo
El estudio identificó dos grupos particularmente vulnerables:
Mujeres menores de 25 años: Este grupo mostró riesgos significativamente elevados de problemas de salud mental posteriores al aborto, lo cual es especialmente relevante dado que muchas pacientes de aborto están en este rango de edad.
Mujeres con enfermedad mental preexistente: Aquellas con historial de problemas de salud mental mostraron riesgos aún más elevados de hospitalización después del aborto, sugiriendo que este grupo requiere seguimiento y apoyo especial.
Estos hallazgos plantean una pregunta ética fundamental: ¿es responsable que una institución gubernamental presente información que podría llevar a estas poblaciones vulnerables a subestimar riesgos reales para su salud mental?
El debate científico: más complejo de lo que la Fiscalía presenta
Es importante reconocer que la relación entre el aborto y la salud mental ha sido objeto de intenso debate científico durante décadas. La posición de la Fiscalía se basa principalmente en revisiones de la literatura conducidas hace más de una década, particularmente el reporte de 2008 de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA).
Lo que dicen las instituciones científicas
El reporte de 2008 de la APA concluyó que, entre mujeres adultas que tienen un aborto único, legal, de primer trimestre de un embarazo no deseado, el riesgo relativo de problemas de salud mental no es mayor que el riesgo entre mujeres que dan a luz un embarazo no deseado.
Esta conclusión, sin embargo, viene con varios matices importantes que la Fiscalía omite:
- Se aplica específicamente a abortos de primer trimestre de embarazos no deseados en mujeres adultas
- Reconoce que algunas mujeres sí experimentan problemas de salud mental después del aborto
- Identifica factores de riesgo que pueden predecir resultados negativos
- Fue publicada hace 17 años, antes de estudios más recientes como el de Auger 2025
Estudios más recientes y sus hallazgos
Además del estudio canadiense de 2025, otras investigaciones recientes han encontrado asociaciones entre el aborto y problemas de salud mental:
Meta-análisis de Bodunde et al. (2024): Examinó resultados de salud mental después de diferentes desenlaces adversos del embarazo y encontró que el aborto se asoció con depresión (49% mayor probabilidad) y ansiedad (43% mayor probabilidad).
Estudios longitudinales escandinavos: Investigaciones usando registros poblacionales completos en Dinamarca y otros países nórdicos han encontrado tasas elevadas de admisiones psiquiátricas después del aborto, aunque estos estudios también muestran que las tasas de problemas de salud mental ya eran más altas antes del aborto.
¿Por qué importa la precisión científica?
La comunicación precisa de riesgos de salud no es un detalle técnico sin importancia: es un imperativo ético fundamental en salud pública. Las mujeres que consideran un aborto tienen derecho a información completa y precisa sobre todos los posibles riesgos y beneficios, no a una versión simplificada que se alinea con preferencias ideológicas.
El principio del consentimiento informado
El consentimiento informado —piedra angular de la ética médica moderna— requiere que los pacientes reciban información veraz y completa sobre los riesgos de cualquier procedimiento médico. Esto incluye riesgos que afectan a subgrupos específicos de pacientes, incluso si no afectan a la mayoría.
Una mujer menor de 25 años con historial de depresión que considera un aborto tiene derecho a saber que estudios científicos de alta calidad han encontrado que mujeres en su situación tienen un riesgo significativamente elevado de hospitalización psiquiátrica en los años siguientes al procedimiento. Esta información no busca disuadirla de su decisión, sino permitirle tomar una decisión verdaderamente informada y buscar el apoyo que podría necesitar.
La responsabilidad institucional
Las instituciones gubernamentales tienen una responsabilidad especial de presentar información científica de manera equilibrada y precisa. Cuando una Fiscalía —institución cuya función es procurar justicia y aplicar la ley— difunde información de salud pública, la ciudadanía tiene derecho a esperar el más alto estándar de rigor y objetividad.
La publicación de la Fiscalía de San Luis Potosí no cumple con este estándar. Al presentar una posición absoluta ("el aborto no tiene consecuencias negativas a la salud mental") mientras ignora evidencia científica sustancial en contrario, la institución falla en su responsabilidad de proporcionar información veraz a la ciudadanía.
Contexto necesario: lo que la evidencia realmente muestra
Para ser justos con la complejidad del tema, es importante presentar un panorama completo de lo que la evidencia científica actual realmente indica:
La trampa de la simplificación ideológica
El tema del aborto está profundamente polarizado en México y en todo el mundo. Los defensores del acceso al aborto han sido culpables de simplificar excesivamente la evidencia científica para apoyar su posición preconcebida. También a veces minimizan o niegan completamente cualquier riesgo de salud mental, como lo hace la publicación de la Fiscalía de San Luis Potosí.
Esas posiciones son problemáticas porque anteponen la ideología a la evidencia. La salud de las mujeres merece algo mejor que simplificaciones ideológicas: merece información precisa, matizada y basada en la mejor evidencia científica disponible.
¿Qué debería hacer la Fiscalía de San Luis Potosí?
La Fiscalía tiene varias opciones responsables para rectificar esta situación:
1. Retirar o corregir la publicación actual. La afirmación absoluta de que el aborto "no tiene consecuencias negativas a la salud mental" es insostenible frente a la evidencia científica actual.
2. Consultar con expertos en salud pública y psiquiatría. Antes de difundir información de salud, las instituciones gubernamentales deberían consultar con expertos en la materia.
3. Presentar información matizada y completa. Cualquier futura comunicación sobre este tema debería reconocer tanto los riesgos de negar el acceso al aborto como los riesgos potenciales del procedimiento mismo para ciertos subgrupos de mujeres.
4. Incluir información sobre factores de riesgo. Las mujeres, especialmente aquellas en grupos de mayor riesgo (menores de 25 años, con historial de problemas de salud mental), deberían ser informadas de los hallazgos científicos relevantes.
Lo que la Fiscalía no debería hacer es mantener una posición que contradice evidencia científica sustancial y priva a las mujeres de información que podrían necesitar para tomar decisiones informadas sobre su salud.
Conclusión: la verdad científica no tiene color político
La publicación de la Fiscalía de San Luis Potosí es profundamente irresponsable no porque apoye el acceso al aborto, sino porque lo hace sacrificando la precisión científica y omitiendo información crucial que las mujeres merecen conocer.
Las mujeres mexicanas no necesitan que las instituciones gubernamentales las protejan de información científica compleja. Lo que necesitan —y merecen— es acceso a información veraz, completa y matizada que les permita tomar las mejores decisiones para su salud y bienestar.
La Fiscalía de San Luis Potosí tiene la responsabilidad de corregir este error y, en el futuro, cumplir con los más altos estándares de rigor científico en cualquier información de salud pública que difunda.
La salud de las mujeres es demasiado importante para ser subordinada a agendas ideológicas, sin importar de qué lado del debate político provengan.
Referencias científicas principales
- Auger, N., Healy-Profitós, J., Ayoub, A., Lewin, A., & Low, N. (2025). Induced abortion and implications for long-term mental health: a cohort study of 1.2 million pregnancies. Journal of Psychiatric Research, 187, 304-310. DOI: 10.1016/j.jpsychires.2025.05.031
- American Psychological Association, Task Force on Mental Health and Abortion. (2008). Report of the Task Force on Mental Health and Abortion. Washington, DC: American Psychological Association.
- Biggs, M.A., Upadhyay, U.D., McCulloch, C.E., & Foster, D.G. (2017). Women's mental health and well-being 5 years after receiving or being denied an abortion: A prospective, longitudinal cohort study. JAMA Psychiatry, 74(2), 169-178.
- Steinberg, J.R., McCulloch, C.E., & Adler, N.E. (2014). Abortion and Mental Health: Findings From the National Comorbidity Survey-Replication. Obstetrics & Gynecology, 123(2), 263-270. DOI: 10.1097/AOG.0000000000000092
- National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. (2018). The Safety and Quality of Abortion Care in the United States. Washington, DC: The National Academies Press.
- Steinberg, J.R., Trussell, J., Hall, K.S., & Guthrie, K. (2012). Fatal flaws in a recent meta-analysis on abortion and mental health. Contraception, 86(5), 430-437. DOI: 10.1016/j.contraception.2012.03.012
Nota: Este artículo se basa en una revisión exhaustiva de la literatura científica publicada en revistas revisadas por pares. Todas las afirmaciones sobre estudios científicos están respaldadas por las referencias citadas. El artículo está disponible para verificación y cualquier corrección será publicada si se identifica algún error factual.

