Una Respetuosa Diferencia: Cuando el Desacuerdo es Necesario


En la mañanera del 8 de octubre, la mandataria presidencial Claudia Sheinbaum expresó públicamente su desacuerdo con la reforma aprobada por el Congreso de Chihuahua que prohíbe el lenguaje inclusivo en las escuelas. "No estamos de acuerdo", afirmó desde Palacio Nacional.

Desde el Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad, respondemos con el mismo nivel de claridad: nosotros sí estamos de acuerdo con Chihuahua. Y creemos que este desacuerdo no solo es legítimo, sino absolutamente necesario para el futuro educativo de México.

El Derecho al Desacuerdo Respetuoso

Reconocemos y respetamos el derecho del presidente de la República a expresar su postura. Eso es democracia. Pero precisamente porque vivimos en democracia, también nosotros —como ciudadanos, padres, educadores y defensores de los derechos de la niñez— tenemos el derecho y la responsabilidad de sostener una visión diferente.

Este no es un debate entre partidos políticos. No nos interesa si fue el PAN, Morena o cualquier otro partido quien impulsó la medida. Lo que nos interesa es si la medida protege o perjudica a nuestros niños. Y nuestra conclusión, basada en evidencia pedagógica y lingüística, es clara: Chihuahua tomó la decisión correcta.

No buscamos confrontación con el gobierno federal. Buscamos claridad para nuestros hijos.

La Pregunta que Nadie está Haciendo

Con todo respeto, la mandataria presidencial dijo "no estamos de acuerdo". Pero la pregunta que como nación debemos hacer es más profunda: ¿En qué no están de acuerdo exactamente?

¿No están de acuerdo en que los estados tengan autonomía para legislar en materia educativa dentro de su jurisdicción?

¿No están de acuerdo en que el lenguaje debe servir para comunicar con claridad, no para confundir?

¿No están de acuerdo en que la educación básica debe centrarse en fundamentos sólidos antes que en experimentos lingüísticos cuyas consecuencias pedagógicas a largo plazo desconocemos?

¿No están de acuerdo en que existen niños y niñas, y que esta realidad biológica no es negociable ni está sujeta a modas ideológicas?

Estas no son preguntas retóricas. Son cuestionamientos legítimos que merecen respuestas sustantivas, no solo declaraciones de desacuerdo.

Federalismo o Centralización: ¿Cuál es el México que Queremos?

Hay algo profundamente preocupante en que el gobierno federal exprese su desacuerdo con una decisión tomada democráticamente por un Congreso estatal en el ejercicio legítimo de sus facultades.

Chihuahua no violó la Constitución. No atentó contra derechos humanos. No discriminó a nadie. Simplemente ejerció su competencia en materia educativa estatal para establecer lineamientos que consideran apropiados para sus estudiantes.

Si el gobierno federal puede expresar "desacuerdo" cada vez que un estado legisla de manera diferente a la línea federal, ¿dónde queda el federalismo? ¿Dónde queda la autonomía de los estados? ¿Dónde queda la posibilidad de que distintas entidades experimenten con soluciones diferentes y aprendamos colectivamente de los resultados?

México es una República Federal precisamente para permitir esta diversidad de enfoques. Chihuahua ha elegido su camino. Otros estados pueden elegir el suyo. Esa es la esencia de nuestro sistema político.

La Evidencia que Falta en el Debate

Notamos algo revelador en la declaración presidencial: no ofreció ningún argumento pedagógico, lingüístico o científico que sustente su desacuerdo. Solo una declaración política: "no estamos de acuerdo".

Con todo respeto, eso no es suficiente cuando hablamos de la educación de millones de niños.

¿Dónde está la evidencia de que el lenguaje inclusivo mejora los resultados educativos?

¿Dónde están los estudios que demuestren que niños de primaria se benefician pedagógicamente de estructuras lingüísticas como "niñes", "todes" o desdoblamiento constante de género?

¿Dónde está la investigación que pruebe que estas modificaciones al lenguaje no generan confusión en mentes en desarrollo que apenas están aprendiendo las reglas básicas de su idioma?

Simplemente no existe...

Apelamos a Valores Compartidos

Estamos seguros de que la mandataria presidencial y nuestro colectivo compartimos un objetivo fundamental: queremos lo mejor para los niños de México. En eso no hay desacuerdo.

La diferencia está en cómo logramos ese objetivo.

Nosotros creemos que lo mejor para los niños es:

  • Claridad lingüística que facilite el aprendizaje, no que lo complique
  • Fundamentos sólidos antes que experimentación sin evidencia
  • Respeto a la realidad biológica como base de la identidad
  • Educación libre de adoctrinamiento ideológico de cualquier signo

Si el gobierno federal cree algo diferente, tendría la obligación de explicar por qué con argumentos, datos y evidencia. No solo con declaraciones de desacuerdo.

Lo que Está Realmente en Juego

Este debate no es sobre "x" vs "o", ni sobre "@" vs "e". Es sobre algo mucho más fundamental: ¿Quién decide qué se enseña en las escuelas y con base en qué criterios?

¿Lo deciden los estados en ejercicio de su autonomía, basados en evidencia pedagógica y necesidades locales?

¿O lo decide el gobierno federal desde Palacio Nacional, basado en consideraciones ideológicas o de agenda política?

Nosotros defendemos lo primero. No porque seamos anti-federales, sino porque creemos que las decisiones educativas deben tomarse lo más cerca posible de las comunidades afectadas, con base en evidencia y resultados, no en imposiciones centralizadas.

Chihuahua No Está Solo

Hace dos años, cuando el diputado Olson defendió a los niños de la falacia vicaria, muchos guardaron silencio. Ahora, cuando Chihuahua defiende la claridad lingüística en las aulas, enfrenta el desacuerdo público del gobierno federal.

Pero Chihuahua no está solo.

Miles de padres de familia en todo México comparten estas preocupaciones. Maestros que día a día enfrentan la confusión generada por imposiciones lingüísticas sin fundamento pedagógico. Ciudadanos que ven con preocupación cómo la educación de sus hijos se convierte en campo de batalla ideológica.

La voz del gobierno federal es importante, pero no es la única voz legítima en este debate. Las voces de los padres, los maestros, los expertos en desarrollo infantil y las organizaciones civiles también cuentan.

Y muchas de esas voces están diciendo: Chihuahua tiene razón.

La Pregunta para la Historia

En diez años, cuando tengamos datos sobre los resultados educativos de estas decisiones, ¿qué habrá sido más importante: haber seguido la línea "correcta" políticamente, o haber defendido lo que era pedagógicamente sólido para nuestros niños?

Nosotros apostamos por lo segundo. Y creemos que la historia nos dará la razón.

Nuestro Compromiso Inquebrantable

Con todo el respeto que merece la investidura presidencial, pero con toda la firmeza que exige la defensa de nuestros niños, reiteramos nuestra posición:

Celebramos la decisión de Chihuahua. Aplaudimos al diputado Olson. Respaldamos la prohibición del lenguaje inclusivo en las escuelas.

Y hacemos un llamado a los 31 estados restantes: no esperen el permiso del gobierno federal para proteger a sus estudiantes. Ejercan su autonomía. Defiendan la claridad educativa. Pongan el bienestar de los niños por encima de las consideraciones políticas.

La mandataria presidencial tiene derecho a no estar de acuerdo. Nosotros tenemos el deber de seguir defendiendo lo que creemos correcto para nuestros hijos.

Un Cierre desde el Respeto y la Determinación

No buscamos enemigos. No queremos confrontación innecesaria. Pero tampoco guardaremos silencio cuando creemos que está en juego algo tan fundamental como la educación de la próxima generación.

Le decimos al presidente de la República, con el respeto que su cargo merece pero con la firmeza que nuestros principios exigen: nosotros sí estamos de acuerdo con Chihuahua. Y seguiremos estándolo mientras no se nos presente evidencia convincente de que estamos equivocados.

No es arrogancia. Es responsabilidad.

No es terquedad. Es coherencia.

No es partidismo. Es principio.

Desde el amor por México, desde el compromiso con la verdad, desde la defensa inquebrantable de nuestros niños:

Sí estamos de acuerdo con Chihuahua.

Y esperamos que otros estados encuentren el mismo coraje.


Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad

"Defendiendo la claridad, protegiendo a la niñez, construyendo el México que nuestros hijos merecen."

Un comentario sobre “Una Respetuosa Diferencia: Cuando el Desacuerdo es Necesario

  1. Maria Magdalena Cruces dice:

    Es mejor imponer un respeto por todos y para todos, que hacerle al cuento que con el lenguaje inclusivo van a lograr que los niños acepten a sus compañeros y maestros. Las acciones son los que nos hace inclusive, no el idioma.
    En realidad, el objetivo de este lenguaje inclusivo es para promover la hipersexualizacion de la infancia para el placer y consumo de la multitud de pederastas

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